martes, 29 de marzo de 2016

La gran estafa

“Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”, Joseph Goebbels.
Cansados de la corrupción que carcomía la democracia en Venezuela, a su incapacidad de reducir la pobreza, por el agotamiento del sistema político y la crisis de los partidos; millones de venezolanos votaron por una opción que triplicó la inseguridad, disparó la inflación, protegió el narcotráfico y multiplicó la corrupción y el saqueo.
Aprovechándose de la ignorancia Chávez fomentó el resentimiento, sembró el odio, la envidia y la lucha entre venezolanos, repitiendo mil veces la mentira de que “los gobiernos de la cuarta república no se preocuparon por los pobres”. Pero la verdad es que en el periodo democrático fueron creados cientos de programas dirigidos a mejorar la calidad de vida de los más humildes.
En la primera experiencia democrática 1945-1948, se emprendió una gigantesca labor de planificación nacional: Plan Nacional de Alfabetización, de Hospitales, de Vivienda, de Electrificación, de Vialidad (autopistas Caracas-La Guaira, Regional del Centro, Valencia-Puerto Cabello y del Este), de Irrigación (que esbozó numerosos embalses para el suministro de electricidad, agua y regadío); y en educación se crearon 335 planteles y se reabrió la Universidad del Zulia (LUZ), cerrada en el gobierno de Castro. En materia económica se fijó en 50% la participación del estado en la industria petrolera: el régimen "fifty-fifty" (50-50).
Pero para 1958 Venezuela venía arrastrando una gran deuda social. Esta deuda fue honrada con creces en los 40 años de la democracia 1958-1998, con avances y desarrollo en todos los ámbitos. Aquí señalo solo algunos: Viviendas: Se crea el Programa Nacional de Vivienda Rural, con casas para los campesinos y de interés social; y se decreta el Sistema Nacional de Ahorro y Préstamo, de construcción y adquisición de viviendas para la clase media. El Banco Obrero-Inavi, BTV, Banco Industrial y la empresa privada desarrollaron urbanizaciones populares en Caracas, como Caricuao, El Valle y Coche; de clase media como El Cafetal y El Parque Central con el Museo de Arte Contemporáneo y el Museo de los Niños; en Maracaibo: La Trinidad, San Jacinto, El Naranjal, Zapara, San Francisco, San Miguel. Electricidad, agua y cloacas: En 1958 36% de la población tenía servicio eléctrico, 31% agua potable y 16% cloacas; para 1998 los porcentajes eran 98%, 82% y 66%. Se diseñaron grandes embalses como Macagua, Santo Domingo, Uribante-Caparo, Boconó-Tupido, Planta Centro y Guri. En 1963 Rómulo Betancourt firmó el contrato para la ejecución del Embalse Guri, obra inaugurada en 1986, siendo la central hidroeléctrica más poderosa del mundo. Hoy en día la represa Guri es la tercera central hidroeléctrica, sólo superada por la presa de las Tres Gargantas en China y la presa Itaipú entre Brasil y Paraguay. Educación: En 1957 la educación media solo existía en Caracas y en algunas capitales de estado. El gobierno de Rómulo Betancourt comenzó la construcción de numerosos planteles en todo el país, haciendo énfasis en las zonas más desposeídas. Los gobiernos democráticos 1958-1998 lograron aumentar el número de planteles de 7.136 en 1957 a 21.486 en 1998, dotando de sedes nuevas a muchos de los existentes en 1957; el analfabetismo disminuyó de 40% a 7%, se logró que cada municipio tuviera al menos un liceo público y la tasa de escolaridad se incrementó de 23,7% a 56,8%. Universidades: En 1957 sólo había 10.616 estudiantes en 6 universidades: Central de Venezuela (UCV), Universidad de Los Andes, el Pedagógico Nacional, (actual UPEL-Pedagógico de Caracas), Universidad del Zulia (LUZ) y las universidades privadas, Santa María y Católica Andrés Bello. Para 1998 Venezuela tenía 145 instituciones universitarias donde estudiaban 785.285 alumnos. Otros: Cientos de programas en diferentes áreas: Vialidad (Metro, autopistas), hospitales, nutrición: Comedores, meriendas, hogares infantiles, uniformes, ancianos y vejez; becas alimentarias, vaso de leche, sistema de orquestas; subsidio al pasaje estudiantil y familiar; de suministro de medicamentos, etc…
Sin duda alguna, los gobiernos democráticos reivindicaron a la sociedad venezolana, promoviendo progreso y mejorando la calidad de vida. La CVF impulsó la creación de empresas estimulando el nacimiento de la clase media; en la CTV se agrupó a la clase obrera organizada, en 1959 fue creado el INCE, dedicado a la formación laboral del personal administrativo y obrero no escolarizado; y en 1975 se creó la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho para financiar estudiantes universitarios en el exterior. Todo esto impulsó la movilidad social, el ascenso socioeconómico del venezolano y la creación de una profesional y poderosa clase media.
Pero el chavismo es la gran estafa que nos ha empobrecido a todos. Sin presente ni futuro, no tiene nada que mostrar más que la habladera de paja y la terrible ruina en la cual estamos. Es el peor gobierno de la historia, dirigido por estafadores, mafiosos, malandros, embusteros y ladrones. ¡Esto tiene que terminar ya!

domingo, 6 de marzo de 2016

Valera Marzo de 2016.
Felipe Colménter
EL ADIOS ETERNO A RAMÓN PALOMARES.
Apenas al despuntar el alba, como era su costumbre, se atavió y se marchó. Pienso, pues así lo creo, que ya conocía el camino por donde transitó Polimnia, Laurencio y Don José. Se fue yendo despacito, pasitico, para no alarmar ni alborotar la estancia. Se marchó como vivió, a la calladita, sin trasmutar el vecindario, aunque él, durante su existencia, había traspuesto el mundo y su algarabía de escritor y de poeta se escuchaba por doquier, así no más, enmudeció, el que con sus poemarios sobre la Comarca Escuqueña la había universalizado. Ya no era la Roma de paja, si no el Escuque del verbo.
Ramón Palomares, nació cuando concluía la férrea dictadura gomecista y muere cuando está por fenecer otro período de ignominia. En su transitar por la docencia deslumbró a sus participantes con su elocuencia. En su obra de escritor se narran las vivencias, sufrimientos, alegrías y sentimientos de los habitantes de cualquier poblado, de tal modo que se hace cosmopolita el sentir, el compartir y el comprender las vicisitudes y alegrías de los paisanos. Había triunfado dentro y fuera del país, aun así, su talante no había cambiado era sencillo por naturaleza y esencia. Le vi, muchas veces, recorrer el pueblo con sus soliloquios, con un sonreír sincero, como quien deambula sólo interesado en el pensamiento, en lo grande, en lo hermoso. El caminante con quien tropezara, en su quehacer creativo, simplemente era ignorado, no por desprecio, si no por estar imbuido en ese frenesí placentero de las luchas de las musas por la originalidad de su creación. En Su afán por estudiar y comprender la naturaleza le llegué a ver, alrededor del Grupo Escolar Eduardo Blanco, con un escalpelo y una lupa observando las flores y las plantas y escudriñando el transitar de bachacos y hormigas en sus autopistas terrosas, el constante salto de los grillos y el inacabado y entretenido tejer de las arañas de su red de cacería y vivienda! En tiempos de estudiantes en Mérida, en una ocasión, nos dio la colita para Escuque, en su viejo wolswagen, a Milito y a mí, y nos espetó: “A mí no me gusta carretear o darle la cola a nadie ya que interfieren con lo que quiero observar y con el extasis que siento al contemplar las bellezas del páramo, los traigo porque son Ustedes” y fue el viaje más silencioso y aburrido que hayamos emprendido, nos mirábamos, nos reíamos y solamente hablamos cuando se detenía a observar algo interesante. A esa edad uno piensa en locura, que ignorantes, y jamás ni nunca, le pedimos más la cola ni de Escuque a Valera.

Hoy, los habitantes de Escuque amanecieron hablando bajito, el río golondrino acalló el ruido del caudal entre piedras y hojarascas, la vegetación quedó como aterida y los pájaros y las chicharras silenciaron el concierto de sus chirridos y sus flautas. Paz a su Alma!

viernes, 4 de marzo de 2016

Me equivoqué, Nos equivocamos?
Felipe Colménter

La historia de Venezuela está llena de errores, de faltas, de acontecimientos que frenaron o distorsionaron el discurrir histórico de la misma. Veamos.
El Derecho Indiano, prohibía a los funcionarios de la colonia los nexos de compadrazgo con cualquier grupo social, para impedir que producto de esos mismos nexos se abusara y se sobornaran sus funciones. La administración colonial venezolana llegó a ser tan celosa del manejo de sus caudales que para cuidar los mismos, se nombraban tres funcionarios para evitar la tentación de que algo se extraviara. Los alzamientos o montoneras coloniales contra el poder español eran castigados regando los sembradíos, de los propietarios alzados, con sal para que la producción no volviera a darse y otros, eran pasados por las armas sin contemplación alguna y sin ley de amnistía que valiera. La Primera, la Segunda, la Tercera, la Cuarta y estamos esperando que la Quinta República se perdiera por: Lenidad de la justicia, la corrupción de la cosa pública, la filantropía donde a cada perdón volvía otra insurrección y a ésta otro perdón. La creación del papel moneda, que los propietarios veían con más horror que a la servidumbre, hoy día debemos ser adulantes con la misma. Las catástrofes naturales, aprovechadas por el clero gobiernero para sentenciar que era castigo divino el atentar contra el Rey  y su gobierno. El proponer el Federalismo, sin saber su significado, el Centralismo sin conocer el mismo, el Republicanismo, que como decía Simón Rodríguez, ignorado por los propios habitantes del país que se pretendía crear.
En épocas recientes, destrozamos una dictadura Pérezjimenista, Progresista por la ausencia de libertades políticas, aunque el País estaba floreciente y en un apogeo de desarrollismo que auguraba un bienestar nacional. Durante la mal llamada democracia instauramos pillos por banqueros, políticos por ladrones, embusteros de oficio por académicos, malandros por gobernantes, juristas o magistrados por tracaleros de oficio capaces de venderse al mejor postor, militares de Escuela que resultaron peores que los caudillos de montoneras. A los cuales, en ocasiones, se les dejó en libertad por sus intentonas y, hoy día, estamos sufriendo en carne propia tamañas calañas.
Bolívar, confió en que su sucesor, Antonio José de Sucre, sería lo mejor y fue asesinado. La historia de hoy, tiene en el poder alguien innombrado, que en cada intervención, y en cada ejecución nos hace más desgraciados.
No olvidar se hace necesario para rescatar el País de tanto indeseado maleducado.
La historia nos absolverá y nos encumbrará si bien la interpretamos o, nos condenará y nos sepultará si no atendemos su llamado. ¡Ya basta de tanto equívoco!


A Todos los Participantes de las Materias de Colménter, por favor leer: Me equivoqué, nos equivocamos!

Me equivoqué, Nos equivocamos?
Felipe Colménter

La historia de Venezuela está llena de errores, de faltas, de acontecimientos que frenaron o distorsionaron el discurrir histórico de la misma. Veamos.
El Derecho Indiano, prohibía a los funcionarios de la colonia los nexos de compadrazgo con cualquier grupo social, para impedir que producto de esos mismos nexos se abusara y se sobornaran sus funciones. La administración colonial venezolana llegó a ser tan celosa del manejo de sus caudales que para cuidar los mismos, se nombraban tres funcionarios para evitar la tentación de que algo se extraviara. Los alzamientos o montoneras coloniales contra el poder español eran castigados regando los sembradíos, de los propietarios alzados, con sal para que la producción no volviera a darse y otros, eran pasados por las armas sin contemplación alguna y sin ley de amnistía que valiera. La Primera, la Segunda, la Tercera, la Cuarta y estamos esperando que la Quinta República se perdiera por: Lenidad de la justicia, la corrupción de la cosa pública, la filantropía donde a cada perdón volvía otra insurrección y a ésta otro perdón. La creación del papel moneda, que los propietarios veían con más horror que a la servidumbre, hoy día debemos ser adulantes con la misma. Las catástrofes naturales, aprovechadas por el clero gobiernero para sentenciar que era castigo divino el atentar contra el Rey  y su gobierno. El proponer el Federalismo, sin saber su significado, el Centralismo sin conocer el mismo, el Republicanismo, que como decía Simón Rodríguez, ignorado por los propios habitantes del país que se pretendía crear.
En épocas recientes, destrozamos una dictadura Pérezjimenista, Progresista por la ausencia de libertades políticas, aunque el País estaba floreciente y en un apogeo de desarrollismo que auguraba un bienestar nacional. Durante la mal llamada democracia instauramos pillos por banqueros, políticos por ladrones, embusteros de oficio por académicos, malandros por gobernantes, juristas o magistrados por tracaleros de oficio capaces de venderse al mejor postor, militares de Escuela que resultaron peores que los caudillos de montoneras. A los cuales, en ocasiones, se les dejó en libertad por sus intentonas y, hoy día, estamos sufriendo en carne propia tamañas calañas.
Bolívar, confió en que su sucesor, Antonio José de Sucre, sería lo mejor y fue asesinado. La historia de hoy, tiene en el poder alguien innombrado, que en cada intervención, y en cada ejecución nos hace más desgraciados.
No olvidar se hace necesario para rescatar el País de tanto indeseado maleducado.
La historia nos absolverá y nos encumbrará si bien la interpretamos o, nos condenará y nos sepultará si no atendemos su llamado. ¡Ya basta de tanto equívoco!