jueves, 21 de abril de 2016

Miguel de Cervantes, aunque pobre, siempre Grande.
Felipe Colménter.


Revisando la vida del Manco de Lepanto, conseguimos una serie de elementos que llaman nuestra atención: Nació en Alcalá de Henares, y se le podía tildar de español de pura Cepa. Fue un Guerrero incansable en la lucha por la grandeza de España, de allí, las heridas que le imposibilitaron su mano izquierda. Por una orden judicial estuvo a punto de perder la diestra,  pero, afortunadamente, logró escapar y años más tarde, el Don Quijote poder publicar. En su adolescencia fue tímido y tartamudo y en su juventud, Soportó cárcel y destierros. En una oportunidad, sentenciado a dos mil azotes, se le perdonó su condena lo que equivalía a salvar su vida. Por su forma de ser, contestatario, se granjeó desafectos y por mala suerte no contó con mecenas que financiaran o respaldaran sus producciones literarias. En una ocasión confrontó y criticó a la Iglesia, por sus excesivas recaudaciones del Diezmo y ventas de indulgencias, lo que le valió la Excomunión. Debido a la pobreza y profesión de su padre, barbero cirujano andante, viajaron y conocieron muchas provincias españolas, en su eterno deambular itinerante con acreedores acechantes. Su familia de origen musulmán Judío, mediante conversión practicaron  el cristianismo. Aunque muchos comerciantes  de su época, pasaron de la esclavitud a la riqueza renunciando a su fe, de allí la sentencia “Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el Reino de los Cielos”. La ignorancia y el analfabetismo era uno de los males del Reino, incluidos los pudientes, sin embargo dos de sus hermanas sabían leer y escribir perfectamente. No hay evidencias de que Cervantes haya obtenido título universitario alguno, aunque estudió en colegios regentados por Jesuitas. Cuando editan El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, en 1605, Cervantes cuenta como todo humano con fortalezas y debilidades: un hombre enjuto, delgado, de cincuenta y ocho años, tolerante con su turbulenta familia, poco hábil para ganar dinero, pusilánime en tiempos de paz y decidido en los de guerra. A principios de 1616, El 19 de abril, recibió la extremaunción y al día siguiente redactó la dedicatoria al conde de Lemos, “… el tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir...». Casi al final de sus días, un Censor cultural de la época, le da a conocer a Cervantes detalles de una conversación, acerca de él, con embajadores franceses «Preguntáronme muy por menor su edad, su profesión, calidad y cantidad. Halléme obligado a decir que era viejo, soldado, hidalgo y pobre, a que uno respondió estas formales palabras: "Pues ¿a tal hombre no le tiene España muy rico y sustentado del erario público?  Y otro arguyó "Si necesidad le ha de obligar a escribir, plaga a Dios que nunca tenga abundancia, para que con sus obras, siendo él pobre, haga rico a todo el mundo"». Ese fue Miguel de Cervantes pobre de riquezas y abundante de cultura y de un lenguaje, que aunque impuesto, hoy llevamos con orgullo y satisfacción en América Hispana, Europa Castellana y académicamente aplicado en el mundo civilizado de hoy, en Asia,  África, Oceanía, Oriente y Occidente. ¡En un texto y contexto eterno!

jueves, 7 de abril de 2016


                        ATENCIÓN PARTICIPANTES DE HISTORIA DE VENEZUELA.

Investigar, estudiar y aprender sobre: Los Ferrocarriles en Venezuela.

Antiguos Sistemas Ferroviarios de Venezuela

Antigua estación del Ferrocarril Bolívar, sede actual de la Sociedad Bolivariana de Yaracuy. San Felipe, Edo. Yaracuy, Venezuela
Los sistemas ferroviarios en Venezuela han aparecido y desaparecido en múltiples ocasiones a lo largo de la historia acorde a las necesidades o a la bonanza que se tuviese en el momento. Uno de los primeros planteados fue una vía ferroviaria presentada por comerciantes de Londres en 1834,1 la cual uniría Caracas con el Litoral por medio de una máquina que sería arrastrada por caballos; siendo ello rechazado por el gobierno de entonces.
Más tarde, bajo la presidencia del General José Gregorio Monagas en 1854, el Congreso de la República decretó la construcción de un ferrocarril que iría desde el Puerto de La Guaira hasta Caracas y continuaría por los Valles de Aragua hasta llegar a Puerto Cabello. Posteriormente, en razón de necesidades mineras y comerciales, en 1873 se concede a la compañía inglesa “Bolívar Railway Company” la construcción del Ferrocarril Bolívar2 que transitaría entre el Puerto de Tucacas y las minas de Aroa para la explotación de las minas de cobre y la transportación del mineral, así como también el transporte del café, cacao y otros productos agrícolas de la región.
A partir de ese momento se empieza a tomar más seriamente los planes de una red de ferrocarriles que pudiesen beneficiar a toda la población.

Ferrocarril Inglés[editar]

El llamado ferrocarril inglés surgió por iniciativa del presidente Antonio Guzmán Blanco, quien suscribió en 1881 con el ingeniero inglés Robert Francis Fairlies la construcción de un tramo ferroviario de 37 km que uniera a la ciudad de Caracas con el Puerto de La Guaira antes del centenario del nacimiento del Libertador.3
Por medio de la contratación de cerca de dos mil trabajadores para su realización, fue inaugurado finalmente el 25 de julio de 1883.
De acuerdo a las reseñas históricas, el ferrocarril a vapor que partió desde La Guaira, en su viaje inaugural llevó a bordo a personajes importantes del ámbito político, social, artístico e intelectual de la época.
Con el pasar de los años fue creciendo su red ferroviaria, teniendo activas en su mejor época a los siguientes tramos:
Finalmente en 1957 fue cerrado el sistema, por el enfoque hacia la construcción de autopistas y carreteras para el creciente parque automotor en el país.6

Sistema Ferroviario de Caracas y La Guaira[editar]

Mapa de la trayectoria que seguía el Sistema Ferroviario de Caracas y La Guaira
Esta imagen muestra una de las primeras locomotoras originales, numeradas 1-8, que la firma inglesa Nasmyth, Wilson fabricó para el Sistema Ferroviario de Caracas y La Guaira entre 1882 y 1884.
La capital de VenezuelaCaracas, está situada a solo siete millas (11 km) del mar Caribe pero se encuentra a una altitud de 3.000 pies(914 metros). Los levantamientos de planos y cotas para una línea de ferrocarril desde el puerto de La Guaira comenzaron en 1867 y los ingenieros británicos y estadounidenses se disputaron durante 14 años la ruta y su financiamiento. Finalmente, un grupo inglés obtuvo el contrato en 1881, registró el nombre Ferrocarril La Guaira y Caracas en Londres, comenzando la construcción de la línea de 23 millas(37 km) que no usó cables, ni cremallera ni piñón. Hicieron un pedido de seis locomotoras a la empresa inglesa Nasmyth, Wilson & Co.de ManchesterInglaterra, más una serie de carros de carga y de pasajeros. La línea comenzó a llevar pasajeros en julio de 1883. La primera fotografía muestra una de las locomotoras originales, numeradas 1-8, que la firma inglesa Nasmyth, Wilson fabricó para elFerrocarril de Caracas y La Guaira entre 1882 y 1884. En 1888 el Ferrocarril de Caracas y La Guaira adquirió cuatro locomotoras de la compañía Beyer, Peacock de ManchesterInglaterra, las cuales fueron numeradas 9-12. Luego el ferrocarril adquirió seis locomotoras más a la firma Nasmyth, Wilson para un total de 18.
La estación de pasajeros en La Guaira estaba cercana al puerto. Muchos de los pasajeros llegaban a La Guaira por vapor y eran transferidos al tren para Caracas. El último carro en este tren, era reservado para los huéspedes del Hotel Klindt, en Caracas. La anchura de los rieles era de 36 pulgadas.
En la actualidad, una parte del terreno donde se ubicaban los raíles de este sistema ferroviario sirve como asentamiento de la línea 1 delMetro de Caracas (específicamente entre las estaciones de Caño Amarillo y Gato Negro).

Gran Ferrocarril de Venezuela[editar]

El Gran Ferrocarril de Venezuela o Ferrocarril Alemán fue el mayor sistema ferroviario construido en el país hasta la actualidad cubriendo la ruta Caracas - Valencia. Su construcción inició, al igual que el Ferrocarril Inglés, por concesión del presidente Antonio Guzmán Blanco otorgada a Friedrich Alfred Krupp en 1887,7 siendo ésta traspasada el año siguiente a la compañía anónima “Grosse Venezuela Eisembahn Gesellschafts” cuyos únicos capitalistas eran el Disconto-Gesellschafts de Berlín y el Norddeusche Bank de Hamburgo. Luego de 6 años de trabajo fue finalmente inaugurado el 1 de febrero de 1894 durante el segundo mandato presidencial de Joaquín Crespo.

Otras líneas ferroviarias[editar]

  • Ferrocarril Central de Venezuela (1888) - Caracas a Los Valles del Tuy
  • Tramo Aroa-Barquisimeto (1891)
  • Gran Ferrocarril del Táchira (1895)
  • Gran Ferrocarril de La Ceiba (1895)
  • Tramo Santa Bárbara a El Vigía (1895).

Siglo XX[editar]

En 1949, el Instituto de Ferrocarriles del Estado informó sobre el estado deplorable en que se encontraban los ferrocarriles propiedad de la Nación, agregando que la vía férrea se encontraba en condiciones de desgaste de tal magnitud que continuar permitiendo su funcionamiento sin ningún tipo de inversión para su reparación podría ocasionar futuros descarrilamientos.
En 1950 nace el primer Plan Ferroviario Nacional, el cual confirma la intención del Estado en crear una red ferroviaria adecuada a los nuevos tiempos mediante la adopción de trenes y vías férreas modernas.8 Este plan llevó a la inauguración del Tramo Puerto Cabello–Barquisimeto en 1959, el cual contaba con 173 Kilómetros y se estableció como el primer eslabón del Plan Ferroviario Nacional a ser desarrollado.
Ferrocarril Caracas La Guaira en 1916
El tramo Guanta - Naricual, de 32 km, inaugurado en 1960, se ha ido deteriorando debido a la falta de mantenimiento. Actualmente dicha línea no está operativa y como consecuencia de su inactividad, la vía férrea y los terrenos han sido invadidos, siendo hasta ahora imposible impedir su ocupación.
Entre 1975 se trajo nuevamente a colación el replanteamiento del ferrocarril con respecto al desarrollo de Venezuela en el XIII Congreso Panamericano de Ferrocarriles,9 realizado en Caracas.
Durante las siguientes décadas se realizaron diversos proyectos de pequeña alcance, pero los constantes atrasos y la falta de concreción para un verdadero plan nacional de trenes modernos dejaron al país estancado en la materia hasta 1999, con la llegada de un nuevo sistema ferroviario nacional proyectado a finalizarse en 2030.10




Historia del ferrocarril venezolano

¡El tren, allá viene el tren¡…

Santos Luzardo (Doña Bárbara)

Una de las características mas resaltantes de la clase dirigente que saqueó y malgobernó a nuestra nación por décadas fue la de no haber ejecutado las acciones y tomado las decisiones que a nuestra patria le convenían en un momento histórico dado.

Venezuela es uno de los pocos países latinoamericanos que hasta hace poco no contaba con una red ferroviaria que uniera a sus principales zonas demográficas, económicas y estratégicas, (solo poseíamos, hasta ahora, ramales aislados e inconexos); hasta Paraguay y Bolivia, paradigmas de la pobreza en nuestro subcontinente, cuentan desde hace bastante tiempo con importantes sistemas ferrocarrileros.

El primer ferrocarril ingles, inaugurado en 1.821, fue construido por George Stephenson, considerado desde entonces como el padre de la locomotora; este ingeniero inglés estuvo en nuestra patria en la década de 1.830 realizando un estudio para la construcción de un sistema ferroviario entre Caracas y la Guaira. Las penurias económicas de la Venezuela de ese entonces impidieron la concreción de dicho proyecto, que de haberse realizado, hubiera convertido a Venezuela en la primera nación latinoamericana en poseer este medio de transporte.

En 1.877, Tucacas se convirtió en la primera población de nuestro país en poseer un servicio de trenes. En 1.883 se inauguró el ferrocarril entre Caracas y La Guaira. En 1.894 comenzó a funcionar El Gran Ferrocarril de Venezuela que cubría la ruta Caracas-Valencia. Para 1.908 era tal la importancia y magnitud de nuestro sistema ferroviario que el Ministerio de Obras Públicas de ese entonces dictó una resolución en la que se disponía la formación de una carta general de los caminos de hierro que cruzaban el territorio nacional.

Para 1.939 existían los siguientes tramos ferroviarios en nuestro país:

Caracas-La Guaira: Longitud 36.50 Kilómetros.

Puerto Cabello-Valencia: Longitud 54.75 Kilómetros.

Tucacas-Barquisimeto: Longitud 163.25 Kilómetros.

Encontrados-La Fría: Longitud 120 Kilómetros.

Carenero-El Guapo: Longitud 54.50 Kilómetros.

La Ceiba-Motatán: Longitud 81.36 Kilómetros.

Caracas-Valencia: Longitud 178.90 Kilómetros

Caracas-Ocumare del Tuy: Longitud 83.20 Kilómetros

Santa Bárbara-El Vigía: Longitud 60 Kilómetros

El Palito-Palma Sola: Longitud 5 Kilómetros

A esto debemos añadir las vías férreas propiedad de las compañías petroleras tales y como las que unían a Los Puertos de Altagracia en el estado Zulia con Mene de Mauroa en el estado Falcón o la vía San Lorenzo-Mene Grande y la Bachaquero-Lagunillas que dieron origen en dichos poblados a sectores llamados “La Línea” debido a que por allí pasaba la línea férrea.

En 1.956 por orden del entonces presidente, General Marcos Pérez Jiménez, se procedió a sacar a licitación la construcción de los tendidos y los puentes de la vía Puerto cabello-

Barquisimeto, primera etapa de lo que sería El Ferrocarril Puerto cabello-San Cristóbal y Puerto Cabello-Maracaibo.

No debemos olvidar que el puente sobre el lago, programado durante el régimen perezjimenista, contaba en su proyecto original con una vía férrea paralela a los canales de circulación automotor.

El gobierno perezjimenista diseñó un detallado plan para dotar a Venezuela de una extensa red ferroviaria. Contaba el General Pérez Jiménez en sus memorias, y existen pruebas y testimonios que corroboran su versión, que en junio de 1.957 recibió la visita del embajador de los EEUU en Venezuela quien le informó que el departamento de estado de su país vería como un acto poco amistoso del gobierno de Venezuela la puesta en marcha de dicho plan ferrocarrilero (poco amistoso para las compañías fabricantes de automóviles y gandolas se entiende); su gobierno siguió adelante con ese proyecto enviando becarios a estudiar tecnología y administración ferroviarias en Chile, España y Francia, sin embargo, apenas meses después su gobierno era derrocado por un movimiento del que no fue ajeno el embajador de marras.

Los posteriores gobiernos, llamados puntofijistas en la moderna historia venezolana, mostraron una sistemática repulsión hacia todo lo que tuviera que ver con el ferrocarril.

Las ventajas ecológicas, económicas y estratégicas del ferrocarril son apreciables: Un ferrocarril puede trasladar la misma carga que 20 gandolas pero con un 50% menos de combustible. El ferrocarril no contamina, las gandolas si. Aparte del hecho de que las tierras por donde cruza el ferrocarril se revalorizan, hay que tomar en cuenta la prolongación de la vida útil de nuestras carreteras. La inauguración del tramo ferroviario Caracas-Valles del Tuy por parte del gobierno bolivariano abre nuevos caminos de esperanza para el pueblo venezolano.

Joelsanp02@yahoo.com